viernes, 9 de septiembre de 2011

El Calvo tiene un Millón y reparte Demagogia "a Mogollón"

Hacía mucho tiempo que no aparecíamos por aquí. Y no era por disfrutar de un gran periodo vacacional sino por la constancia de la situación que venimos comentando en los últimos tiempos.

Leemos cualquier periódico digital y seguimos en la cuerda floja. El Ibex encabeza las pérdidas con una caída del 4,4%, mientras que la prima de riesgo ha subido hasta los 340 puntos desde los 319 del inicio de la jornada. Más de lo mismo. Caminando al filo del abismo.


Pero las bolsas europeas se hunden y  la banda de los ignorantes bombardea una vez más para pregonar el carácter global de la crisis. La culpa del paro en España la tiene el impago de los helenos. O Portugal. Comparar a España con Alemania, Francia o EEUU es un chiste tan malo que solo un votante del PSOE se puede tragar. Nosotros somos los indiscutibles líderes del paro y del déficit desde el 2008, porque una cosa va ligada a la otra.

Es como si Rubalcaba, con su patromonio de 1 millón de euros, se compara con un joven que no tiene trabajo, que no lo encuentra o no digamos con un padre de familia en paro y con una hipoteca.

Claro, que Alfredo, ese ser tan cercano y tan didáctico, explica con claridad que va a crear un impuesto para "ricos" y va a eliminar las diputaciones. No da un sólo dato de lo que suponen dichas medidas, pero tampoco nadie le hace preguntas. Los resultados en España sólo se han tenido en cuenta en los partidos de fútbol. En la política, lo importante es la demagogia más barata. Medios hay para olvidar las violaciones de la jornadas de reflexión o los chivatazos a ETA. Alfredo ha conseguido que el sectarismo de izquierdas muerda cuando se le recuerda que ha sido vicepresidente de ZP (Ministro Portavoz y de Interior). 

Ahora, incluso en el sector financiero, se tiene la desvergüenza de predicar que se "buscan realizar inversiones en empresas poco endeudadas y con una gran cartera". Con dos cojones. Sus excesos los hemos pagado todos y encima se permiten dar lecciones financieras o macroeconómicas.

El precio que pagamos los esclavos del siglo XXI es soportar la dictadura de los necios. Nos queda Internet.